Con testimonio de amor los católicos en África responden a la persecución de Boko Haram

CIUDAD DE MÉXICO, 21 Feb. 20 (ACI Prensa).- El sacerdote africano Cyriaque Mounkoro destacó que frente a la persecución de los extremistas musulmanes, como Boko Haram, los católicos responden con su testimonio de amor y confianza en la oración.

En diálogo con ACI Prensa, el P. Mounkoro, nacido en Mali y que también desarrolló su labor ministerial en Nigeria, dijo que “resumo la fe y el papel de los católicos en un canto que en inglés dice ‘they will know we are christians by our love’, nos conocerán que somos cristianos por nuestro amor, por la calidad de nuestro amor”.

“Los católicos en Mali creen que con la calidad de nuestro estilo de vida de amor, de tolerancia y de perdón, podremos convertir y cambiar los corazones de estos extremistas”, señaló.

El P. Mounkoro participa del 18 al 22 de febrero en la tercera edición de la Noche de los Testigos, evento organizado por la fundación pontificia Ayuda a la Iglesia Necesitada (ACN) en México, en un esfuerzo por difundir “testimonios de la iglesia necesitada y perseguida”.

La Noche de los Testigos llega este año a Ciudad de México y a los estados mexicanos de Jalisco, Aguascalientes y Estado de México.

El sacerdote africano indicó que en Mali el número de musulmanes alcanza el 94%, mientras que los católicos suman el 3% de la población.

En ese contexto, lamentó, “hay extremistas entre los musulmanes que piensan que todos deben ser musulmanes. Frente a los católicos, los cristianos, aquellos que rechazan ser parte de la religión musulmana, lo que hacen los musulmanes extremistas es matar”.

“Eso crea un conflicto terrible, que divide la sociedad en mi país, que también impide el desarrollo integral humano, educativo, económico, político”, dijo.

El P. Mounkoro señaló que “cuando yo me convierto por la fuerza no es una conversión libre, auténtica. Yo no vivo libre, no vivo contento, estable interiormente, porque me forzaron a convertirme. Hay personas que se encuentran en esta situación y la mejor manera de no morir es aceptar. Lo hacen, pero cuando se encuentran en el lugar donde hay la posibilidad de regresar a su fe, lo hacen”.

Sin embargo, la persecución y matanzas no han cesado. “Los extremistas llegan en un pueblo de noche, por sorpresa, y matan y queman todo lo que se mueve”, dijo, y amenazan con que seguirán actuando así hasta que todos “se conviertan y sean musulmanes”.

La violencia, añadió, alcanza también a aquellos musulmanes “que son abiertos, que no creen en la sharia. La sharia, en la religión musulmana, es decir que si yo mato a una persona que no es musulmana, que rechazó ser musulmana, es una acto de santidad, es un acto bueno que me lleva inmediatamente al cielo. Esa es la sharia, la ley de matar a todo el que no quiere convertirse a la religión musulmana”.

“Hay musulmanes que no creen en esta sharia, que practican la convivencia con los demás”, y a estos “los extremistas los matan también”.

El sacerdote precisó que Boko Haram, que ha jurado lealtad a los terroristas del Estado Islámico, “es un grupo pequeño, pero tiene peso porque es un grupo muy violento”.

Sin embargo, dijo, no todos los musulmanes son extremistas. “La población no debe ver a todos los musulmanes como malas personas, hay musulmanes que son extraordinarios”, dijo.

Más adelante, el sacerdote señaló que la Iglesia sospecha que Boko Haram recibe “una contribución extranjera”, pues “tiene armas que la policía y los demás no tienen, armas muy fuertes. ¿De dónde sacan estas armas? Las sacan de algún lugar, hay alguien que los está ayudando”.

El P. Mounkoro destacó luego que “la única cosa que ayuda a los malienses y a los cristianos que viven en el norte de Nigeria es la oración. Es algo que puede parecer ligero para alguien que no tiene fe, pero es la única cosa, porque yo he visto la experiencia en Nigeria y en mi país”.

El sacerdote señaló que la Iglesia en Mali ha construido un centro, llamado IFIC, Instituto de Formación Islamo-Cristiana, “donde musulmanes y cristianos vienen a aprender sobre la fe cristiana y sobre la fe musulmana, para poder vivir juntos y apoyarse”.

“La peor pobreza es la ignorancia. Cuando soy ignorante es difícil entender, comprender a los demás”, dijo el sacerdote. “Y la ignorancia está causando división y guerra en África. Entonces, la Iglesia Católica en mi país tiene este centro para formar a la población y vivir en armonía”.

El P. Mounkoro subrayó que “somos hijos del mismo Dios que es amor, que quiere que todos los seres humanos vivan en paz y felices”.

Para el sacerdote africano, el mensaje para los católicos tanto en países donde son mayoría o minoría “es el mismo”, y es “el mensaje del amor, que no debemos responder violencia con violencia, insultos por insultos. Debemos hacer la diferencia”.

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