Cardenal alemán afirma que dar Comunión a protestantes significa no respetar la fe

REDACCIÓN CENTRAL, 08 Sep. 19 (ACI Prensa).- El Arzobispo de Colonia (Alemania), Cardenal Rainer Maria Woelki, explicó la situación actual en torno al tema del acceso a la Eucaristía de los protestantes casados con católicos, un tema promovido por los obispos del país europeo y que actualmente está en estudio en el Vaticano.

“Se está estudiando eso ahora en Roma, por orden del Santo Padre. En la Arquidiócesis de Colonia estamos esperando el resultado antes de actuar; otros obispos han pensado que debían invertir ese orden”, señaló el Purpurado en una entrevista concedida a la revista española Palabra, publicada el 3 de septiembre.

“De todas maneras, yo soy muy escéptico sobre la conveniencia de fijar por escrito esas regulaciones pensadas para casos de excepción”, señaló el Cardenal.

En 2018, la Conferencia Episcopal Alemana elaboró un documento que proponía algunas condiciones para dar la Comunión Eucarística a los protestantes casados con católicos, considerando que los luteranos son numerosos en el país y los matrimonios mixtos son comunes.

Siete obispos bávaros, entre ellos el Cardenal Woelki, se opusieron a la propuesta, que ahora se estudia en el Vaticano por orden del Santo Padre.

El Cardenal indicó en la entrevista que “de acuerdo con la concepción católica, ortodoxa y oriental, la comunión eucarística expresa una comunión eclesial plena o, en casos excepcionales, por lo menos muy amplia. A ese respecto nos encontramos todavía en camino respecto de las comunidades protestantes”.

“Me parece que dar la Eucaristía a cónyuges evangélicos solo porque ellos lo piden supone no tomar en serio las convicciones –es decir, la confesión de fe– de este cónyuge o las de la Iglesia”, destacó.

El Cardenal explicó que ciertamente “podría haber algunas excepciones pastorales, pero ‘no puede ser elevadas a la categoría de una norma’, como escribe el Papa Francisco en su encíclica Amoris laetitia: su lugar no es un documento eclesial, sino el espacio protegido de la pastoral personal”.

“Quien recibe la Comunión católica en la Arquidiócesis de Colonia sin pertenecer a la Iglesia Católica, desdeña de manera bastante tosca las convicciones de su anfitrión litúrgico. Sin embargo, sucede con frecuencia; yo lo lamento y considero que, por ser una falta de respeto, no es un buen signo ecuménico”, subrayó.

El Arzobispo de Colonia también se refirió a la carta pastoral que escribió para la Cuaresma de 2019 titulada “Cuando se reúne vuestra asamblea” en la que habla sobre el lugar de la Eucaristía en la vida de la Iglesia.

“A las fuerzas centrífugas que en la actualidad experimenta la Iglesia en Alemania, y que amenazan con disgregarla, muchos responden llamando a realizar reformas estructurales, convocatorias y actividades, o simplemente adaptando la fe de la Iglesia a la opinión pública. Yo, en cambio, prefiero recordar cuál es el verdadero centro de la Iglesia, del que procede su unidad”, indicó el Purpurado en la entrevista con Palabra.

“La palabra alemana Kirche, Iglesia, encierra el concepto griego de kyriaké: ella pertenece al Kýrios, al Señor. La Iglesia es Cuerpo de Cristo. Por eso me parece importante destacar la fuente y la cumbre de su unidad”, que es la Eucaristía. “La presencia de Cristo en la Iglesia y por medio de la Iglesia tiene su raíz y culmina en su presencia corporal en la Eucaristía”, agregó.

Cada vez menos católicos van a Misa en Alemania

Tras recordar que la celebración dominical de la Eucaristía es esencial para la vida del católico, el Arzobispo de Colonia se refirió a la poca asistencia de los fieles en Alemania.

“Lo específico de la problemática actual no es solamente que disminuye el número de sacerdotes, sino que en medida igual o aún mayor desciende también el número de los fieles. Hoy los católicos activos no tienen un porcentaje menor de sacerdotes, pero se amplían los espacios pastorales. Eso origina una mayor movilidad tanto de los pastores como de los fieles”, explicó el Purpurado.

“Celebrar la Misa con más frecuencia no parece una carga excesiva para los sacerdotes, si se piensa por ejemplo en lo que los Apóstoles hicieron por Cristo. Ahora bien, hay que cuidar la dignidad de la celebración eucarística. Será difícil que un sacerdote que se apresura sin descanso de una Misa a otra pueda seguir celebrando dignamente el sacrificio redentor de la cruz de Cristo”, precisó.

“De ahí que, en efecto, tendremos que reducir el número de Misas. Además, supone adaptarse, al triste retroceso de la asistencia a Misa”, indicó el Cardenal.

A mediados de julio de este año la Conferencia Episcopal de Alemania dio a conocer algunas estadísticas de 2018, entre las que destaca que en el periodo fueron más de 216 mil fieles los que decidieron abandonar la Iglesia Católica.

Asimismo, de los 23 millones de bautizados en el país, de una población total de 83 millones, el porcentaje de los que asisten a la Misa dominical está en un 9.3%, es decir alrededor de 2,1 millones.

En el caso de los sacerdotes que sirven en las diócesis del país, actualmente el número ha descendido a 1.161 en 2018, cuando eran más de 17 mil en el año 2000.

Las estadísticas también señalan que en el año 2000 las parroquias en Alemania eran 13.241. En 2018 descendieron a 10.045.

Las estadísticas de 2018 no proporcionan ninguna información sobre el sacramento de la Reconciliación o Confesión, una práctica que parece haber sido abandonada casi por completo por los católicos del país, incluidos los sacerdotes.

El Cardenal explicó luego que esta problemática pasa también por “la pérdida de la identidad creyente en nuestras latitudes”. En ese sentido, dijo, se puede constatar que “algunas tendencias postmodernas tienen efectos negativos sobre la continuidad de la vida eclesial; así sucede con la menor voluntad de nuestros contemporáneos de comprometerse de manera vinculante, con el arrinconamiento de la religión a la esfera privada o con la selección arbitraria de contenidos de la fe para hacer con ellos como una tela de retales”.

“Las reformas pueden tener sentido en algún aspecto, pero sobre todo tenemos que volver a vivir una fe viva, vivir nuestra vida ‘ante el rostro de Dios’, sabernos protegidos en sus manos paternales, tanto en lo personal como en cuanto Iglesia. Si vuelven a crecer así la fe y la comunión entre los fieles, también se está preparando el caldo de cultivo para las vocaciones sacerdotales”, remarcó el Purpurado.

El Arzobispo de Colonia también alentó a no “tratar a la ligera la celebración dominical de la Eucaristía, por la que han ido a la muerte cristianos, como los mártires de Abitene”, 49 fieles que se reunían para la Misa en el año 303 pese a la orden del emperador Diocleciano y que fueron asesinados por desafiar la norma.

“No nos importa recorrer algunos kilómetros en coche para aprovechar las ofertas de unas rebajas; ¿por qué no hacemos lo mismo por la oferta del amor redentor de Cristo?”, cuestionó el Cardenal Woelki.

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