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Tras anunciar su retiro el 11 de febrero de 2013, el hoy Papa emérito Benedicto XVI hizo efectiva su renuncia el 28 de febrero de ese año, al trasladarse del Palacio Pontificio del Vaticano a Castel Gandolfo.

El 28 de febrero de 2013 a las 5:07 p.m. (hora local), Benedicto XVI abandonó el Vaticano en helicóptero con destino a Castel Gandolfo. Desde el balcón de la residencia de verano de los pontífices, el que había sido Papa durante ocho años, se dirigió a las personas congregadas en la plaza para decirles: "Soy simplemente un peregrino que inicia la última etapa de su peregrinaje en esta tierra".

Concluido su traslado a Castel Gandolfo, y cerradas las puertas del recinto, comenzó la Sede Vacante.

En Castel Gandolfo vivió durante dos meses, mientras se realizaban las adaptaciones oportunas en la que iba a ser su nueva residencia, en el antiguo monasterio “Mater Eclesiae”.

No obstante, durante esos 62 días, no estuvo solo. De hecho, las primeras imágenes “robadas” del Pontífice lo mostraban paseando por los jardines junto a su secretario personal, Mons. Georg Gänswein.

Además recibió algunas visitas, como la de su sucesor el Papa Francisco, quien fue a Castel Gandolfo el 23 de marzo. Ese día, las primeras imágenes de ambos abrazándose delante del helicóptero y rezando en la capilla arrodillados en el mismo banco dieron la vuelta al mundo.

Poco más de un mes después, Benedicto XVI regresó al Vaticano donde le esperaba Francisco para darle la bienvenida. A partir de entonces, Benedicto XVI comenzó una nueva vida en el monasterio 'Mater Ecclesiae' junto a las cuatro 'memores Domini' (Rossella, Loredana, Carmela y Cristina), las laicas consagradas de Comunión y Liberación que le asistirían desde entonces y el prefecto de la Casa Pontificia y secretario particular del Papa emérito, Mons. Georg Gänswein.

“Una vida de retiro y oración”

Desde su renuncia al pontificado, Benedicto XVI se dedica a la oración, la lectura, tocar el piano y recibe algunas visitas. En octubre de 2017, Mons. Gänswein desmintió los rumores surgidos en Facebook que afirmaban que Benedicto XVI estaba al borde de la muerte.

El hoy presidente del Pontificio Instituto Pastoral 'Redemptor Hominis' de la Universidad Pontificia Lateranense, el P. Paolo Asolan, destacó en declaraciones a Europa Press que ya en la larga entrevista que concedió al periodista italiano Vittorio Messori, se podía divisar cómo entendía Benedicto XVI "una vida de retiro y de oración".

El P. Asolan afirma que el sentido de "esconderse del mundo" tiene para el Obispo Emérito de Roma un valor "apostólico y pastoral" y su opción por la vida monástica pretende ofrecer y mejorar la "misión y la vida de la Iglesia".

El catedrático está convencido de que Ratzinger puede "ayudar a toda la Iglesia a interpretar correctamente su gesto".

Francisco visita a Benedicto antes de cada viaje

A mediados de 2014, el prefecto de la Casa Pontificia, Mons. Georg Gaenswein, reveló que antes de cualquier viaje internacional, el Papa Francisco visita a Benedicto XVI, un gesto que muestra la buena relación que existe entre ambos y cómo el actual Pontífice lleva adelante la visión de su predecesor.

El 14 de febrero del 2015, Benedicto XVI asistió a la creación de 20 nuevos cardenales por parte del Papa Francisco, y el 8 de diciembre del mismo año fue el primer peregrino que cruzó la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro en la inauguración del Año Santo de la Misericordia.

Asimismo, el 28 de junio de 2016 Benedicto XVI tuvo unas emotivas palabras hacia su sucesor. Durante el 65° aniversario de ordenación sacerdotal del Papa Francisco, el Papa emérito afirmó que “su bondad, desde el primer día de la elección, en cada momento de mi vida aquí, me emociona, me lleva de verdad, interiormente”.

“Más que en los Jardines Vaticanos con su belleza, su bondad es el lugar en el que habito: me siento protegido”, añadió.

El 11 de febrero de 2017, al cumplirse cuatro años de la renuncia de Benedicto XVI al Pontificado, el P. Federico Lombardi, exvocero del Vaticano, afirmó que el Papa alemán vive en oración y con extrema discreción su servicio de acompañamiento a la Iglesia y de solidaridad con su sucesor, el Papa Francisco.

El sacerdote jesuita, que se desempeñó como director de la Sala de Prensa durante el pontificado de Benedicto XVI, dijo que si bien las fuerzas físicas de Joseph Ratzinger se han debilitado debido a su edad, “aquellas mentales y espirituales son perfectas”.

“Verdaderamente es muy lindo tener al Papa emérito que reza por la Iglesia, por su sucesor. Es una presencia que sentimos. Sabemos que él está y si bien no lo vemos con frecuencia, cuando lo vemos estamos todos muy contentos, porque lo queremos. Por tanto, lo sentimos como una presencia que nos acompaña, que nos consuela y nos tranquiliza”, afirmó el sacerdote, actual presidente de la Fundación Joseph Ratzinger.

La tarde del 21 de diciembre de 2018, el Papa Francisco visitó a Benedicto XVI en el Monasterio Mater Ecclesiae para darle el tradicional saludo de Navidad.

El 24 de enero de 2019, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en Panamá, el Papa Francisco y los jóvenes congregados en la Ceremonia de acogida y apertura del evento, enviaron un afectuoso saludo a Benedicto XVI que “nos está mirado por la televisión”.

Asimismo, el 5 de octubre de 2019 Benedicto XVI recibió la visita del Papa Francisco y los cardenales creados días antes en un consistorio.

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ROMA, 28 Feb. 20 (ACI Prensa).- Tras anunciar su retiro el 11 de febrero de 2013, el hoy Papa emérito Benedicto XVI hizo efectiva su renuncia el 28 de febrero de ese año, al trasladarse del Palacio Pontificio del Vaticano a Castel Gandolfo.

VIDEO y TEXTO COMPLETO: Así se despidió Benedicto XVI desde Castel Gandolfo http://t.co/PNg2Cvfhtr

— ACI Prensa (@aciprensa) febrero 28, 2013

El 28 de febrero de 2013 a las 5:07 p.m. (hora local), Benedicto XVI abandonó el Vaticano en helicóptero con destino a Castel Gandolfo. Desde el balcón de la residencia de verano de los pontífices, el que había sido Papa durante ocho años, se dirigió a las personas congregadas en la plaza para decirles: "Soy simplemente un peregrino que inicia la última etapa de su peregrinaje en esta tierra".

Concluido su traslado a Castel Gandolfo, y cerradas las puertas del recinto, comenzó la Sede Vacante.

La Sede de Pedro está vacante y la Iglesia reza por el nuevo Papa http://t.co/7LhbXQ1xSj

— ACI Prensa (@aciprensa) febrero 28, 2013

En Castel Gandolfo vivió durante dos meses, mientras se realizaban las adaptaciones oportunas en la que iba a ser su nueva residencia, en el antiguo monasterio “Mater Eclesiae”.

No obstante, durante esos 62 días, no estuvo solo. De hecho, las primeras imágenes “robadas” del Pontífice lo mostraban paseando por los jardines junto a su secretario personal, Mons. Georg Gänswein.

Además recibió algunas visitas, como la de su sucesor el Papa Francisco, quien fue a Castel Gandolfo el 23 de marzo. Ese día, las primeras imágenes de ambos abrazándose delante del helicóptero y rezando en la capilla arrodillados en el mismo banco dieron la vuelta al mundo.

Encuentro histórico: Papa Francisco visitó a Benedicto XVI en Castel Gandolfo http://t.co/HpHUaBwlab

— ACI Prensa (@aciprensa) marzo 23, 2013

Poco más de un mes después, Benedicto XVI regresó al Vaticano donde le esperaba Francisco para darle la bienvenida. A partir de entonces, Benedicto XVI comenzó una nueva vida en el monasterio 'Mater Ecclesiae' junto a las cuatro 'memores Domini' (Rossella, Loredana, Carmela y Cristina), las laicas consagradas de Comunión y Liberación que le asistirían desde entonces y el prefecto de la Casa Pontificia y secretario particular del Papa emérito, Mons. Georg Gänswein.

“Una vida de retiro y oración”

Desde su renuncia al pontificado, Benedicto XVI se dedica a la oración, la lectura, tocar el piano y recibe algunas visitas. En octubre de 2017, Mons. Gänswein desmintió los rumores surgidos en Facebook que afirmaban que Benedicto XVI estaba al borde de la muerte.

El hoy presidente del Pontificio Instituto Pastoral 'Redemptor Hominis' de la Universidad Pontificia Lateranense, el P. Paolo Asolan, destacó en declaraciones a Europa Press que ya en la larga entrevista que concedió al periodista italiano Vittorio Messori, se podía divisar cómo entendía Benedicto XVI "una vida de retiro y de oración".

El P. Asolan afirma que el sentido de "esconderse del mundo" tiene para el Obispo Emérito de Roma un valor "apostólico y pastoral" y su opción por la vida monástica pretende ofrecer y mejorar la "misión y la vida de la Iglesia".

El catedrático está convencido de que Ratzinger puede "ayudar a toda la Iglesia a interpretar correctamente su gesto".

Francisco visita a Benedicto antes de cada viaje

A mediados de 2014, el prefecto de la Casa Pontificia, Mons. Georg Gaenswein, reveló que antes de cualquier viaje internacional, el Papa Francisco visita a Benedicto XVI, un gesto que muestra la buena relación que existe entre ambos y cómo el actual Pontífice lleva adelante la visión de su predecesor.

#PapaFrancisco visita a #BenedictoXVI antes de sus viajes internacionales http://t.co/dPzFVnukwP pic.twitter.com/33XSwdVAXs

— ACI Prensa (@aciprensa) agosto 20, 2014

El 14 de febrero del 2015, Benedicto XVI asistió a la creación de 20 nuevos cardenales por parte del Papa Francisco, y el 8 de diciembre del mismo año fue el primer peregrino que cruzó la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro en la inauguración del Año Santo de la Misericordia.

Asimismo, el 28 de junio de 2016 Benedicto XVI tuvo unas emotivas palabras hacia su sucesor. Durante el 65° aniversario de ordenación sacerdotal del Papa Francisco, el Papa emérito afirmó que “su bondad, desde el primer día de la elección, en cada momento de mi vida aquí, me emociona, me lleva de verdad, interiormente”.

“Más que en los Jardines Vaticanos con su belleza, su bondad es el lugar en el que habito: me siento protegido”, añadió.

El 11 de febrero de 2017, al cumplirse cuatro años de la renuncia de Benedicto XVI al Pontificado, el P. Federico Lombardi, exvocero del Vaticano, afirmó que el Papa alemán vive en oración y con extrema discreción su servicio de acompañamiento a la Iglesia y de solidaridad con su sucesor, el Papa Francisco.

El sacerdote jesuita, que se desempeñó como director de la Sala de Prensa durante el pontificado de Benedicto XVI, dijo que si bien las fuerzas físicas de Joseph Ratzinger se han debilitado debido a su edad, “aquellas mentales y espirituales son perfectas”.

“Verdaderamente es muy lindo tener al Papa emérito que reza por la Iglesia, por su sucesor. Es una presencia que sentimos. Sabemos que él está y si bien no lo vemos con frecuencia, cuando lo vemos estamos todos muy contentos, porque lo queremos. Por tanto, lo sentimos como una presencia que nos acompaña, que nos consuela y nos tranquiliza”, afirmó el sacerdote, actual presidente de la Fundación Joseph Ratzinger.

La tarde del 21 de diciembre de 2018, el Papa Francisco visitó a Benedicto XVI en el Monasterio Mater Ecclesiae para darle el tradicional saludo de Navidad.

El 24 de enero de 2019, en el marco de la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en Panamá, el Papa Francisco y los jóvenes congregados en la Ceremonia de acogida y apertura del evento, enviaron un afectuoso saludo a Benedicto XVI que “nos está mirado por la televisión”.

Asimismo, el 5 de octubre de 2019 Benedicto XVI recibió la visita del Papa Francisco y los cardenales creados días antes en un consistorio.

La Beata Antonia nació en Florencia en el año 1401. Fue una mujer que quedó viuda de joven y de las primeras religiosas que se consagró a Dios en el convento de las Hermanas Terciarias Regulares de San Francisco de Asís en Florencia (Italia), pese a la oposición de su familia que quería casarla de nuevo.

En 1430, un año después de entrar al claustro, se le nombró superiora del convento de Santa Ana en Foligno, y después de tres años, fue enviada al convento de Santa Isabel en Aquila.  Aquí tuvo como director espiritual a San Juan de Capistrano, quien, junto con San Bernardino de Siena, promovía la llamada “observancia” de San Francisco de Asís.

Antonia sentía la urgencia de una regla más estricta para vivir la pobreza y la caridad. Por ello San Juan Capistrano, con la aprobación del Papa Nicolás V, le cedió el monasterio de Corpus Christi, que otra orden acababa de construir.

Allí la Beata se retiró con once de sus religiosas en 1447 para practicar la regla original de Santa Clara de Asís, en todo su rigor. San Juan de Capistrano le encomendó la dirección del monasterio para que fuera modelo del nuevo espíritu “observante” también en la Segunda Orden, rama femenina franciscana.

Por muchos años fue superiora modelo, reformadora de las costumbres, ejemplo de virtudes y de obediencia. Durante 15 años tuvo que soportar una dolorosa enfermedad, además de una multitud de severas pruebas espirituales.

Falleció a los 71 años el 28 de febrero de 1472. La ciudad de Aquila la veneró como santa desde su muerte y su culto fue confirmado en 1847.

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REDACCIÓN CENTRAL, 28 Feb. 20 (ACI Prensa).- La Beata Antonia nació en Florencia en el año 1401. Fue una mujer que quedó viuda de joven y de las primeras religiosas que se consagró a Dios en el convento de las Hermanas Terciarias Regulares de San Francisco de Asís en Florencia (Italia), pese a la oposición de su familia que quería casarla de nuevo.

En 1430, un año después de entrar al claustro, se le nombró superiora del convento de Santa Ana en Foligno, y después de tres años, fue enviada al convento de Santa Isabel en Aquila.  Aquí tuvo como director espiritual a San Juan de Capistrano, quien, junto con San Bernardino de Siena, promovía la llamada “observancia” de San Francisco de Asís.

Antonia sentía la urgencia de una regla más estricta para vivir la pobreza y la caridad. Por ello San Juan Capistrano, con la aprobación del Papa Nicolás V, le cedió el monasterio de Corpus Christi, que otra orden acababa de construir.

Allí la Beata se retiró con once de sus religiosas en 1447 para practicar la regla original de Santa Clara de Asís, en todo su rigor. San Juan de Capistrano le encomendó la dirección del monasterio para que fuera modelo del nuevo espíritu “observante” también en la Segunda Orden, rama femenina franciscana.

Por muchos años fue superiora modelo, reformadora de las costumbres, ejemplo de virtudes y de obediencia. Durante 15 años tuvo que soportar una dolorosa enfermedad, además de una multitud de severas pruebas espirituales.

Falleció a los 71 años el 28 de febrero de 1472. La ciudad de Aquila la veneró como santa desde su muerte y su culto fue confirmado en 1847.

Oracion a la beata Antonia de Florencia

Los obispos católicos de Canadá condenaron el 26 de febrero los esfuerzos del Parlamento para expandir aún más el suicidio asistido a las personas que no tienen enfermedades terminales.

El proyecto de ley, conocido como Bill C-7, se presentó en el Parlamento el 23 de febrero. Además de permitir que las personas sin enfermedades terminales acaben con sus vidas, el proyecto también crea la posibilidad de que los pacientes emitan instrucciones anticipadas, autorizando su propia muerte por adelantado. 

Según el lenguaje del proyecto de ley, “eliminaría el requisito de que la muerte natural de una persona sea razonablemente previsible para ser elegible para asistencia médica para la muerte”.

El 26 de febrero los obispos expresaron en una declaración “la mayor preocupación y consternación con respecto a la (introducción) del proyecto de ley C-7, que busca ampliar los criterios de elegibilidad para la eutanasia y el suicidio asistido”. 

Los obispos condenaron “el lamentable objetivo legislativo” de ampliar el acceso a la muerte asistida e insistieron en “aprovechar todas las oportunidades de debida diligencia durante el proceso parlamentario”. 

“Se debe hacer todo lo posible para comprender más plenamente las graves implicaciones de lo que se contempla a través del proyecto de ley C-7, incluidos los peligros inevitables, negativos y perjudiciales que enfrentan los que son más vulnerables en la sociedad”, agregaron. 

Los obispos pidieron a la Cámara de los Comunes de Canadá que remitiera el proyecto de ley  a un comité para su posterior debate y examinación, antes de su segunda lectura en el Parlamento. Si el proyecto de ley se trasladara al comité, a los testigos se les permitiría testificar “de manera totalmente pública, transparente y abierta a una amplia gama de voces”, dijeron.

Los obispos también expresaron su esperanza de que una audiencia en el comité resulte en “una consideración plena y prudente de los principios morales y éticos inviolables, el bien común y la preocupación por las generaciones futuras”.

Además, expresaron su preocupación por la pérdida de las salvaguardas existentes para las “muertes con asistencia médica”.

“Aquellos que cambian de opinión en una fecha posterior, pero cuya capacidad de comunicación se ha visto afectada desde entonces, tendrían que expresar su rechazo en 'palabras, sonidos y gestos' potencialmente vagos”, dijeron los obispos. 

Esto haría “inmensamente difícil y altamente subjetivo para los médicos y abogados descifrar si el paciente todavía desea o no consentir el procedimiento letal”, dijeron. 

Los obispos también señalaron que el Gobierno ignoró una carta abierta firmada por más de 65 organizaciones canadienses de defensa de la discapacidad, así como el consejo del Relator Especial de las Naciones Unidas sobre los derechos de las personas con discapacidad.

El proyecto de ley C-7 es el intento del Gobierno canadiense de acomodar un fallo del Tribunal Superior de Quebec, que determinó en septiembre de 2019 que el requisito previo, de que la eutanasia se reservara para los enfermos terminales, era una violación de los “derechos humanos”. 

“El ministro de Justicia y el fiscal general de Canadá lamentablemente optaron por no apelar la decisión del Tribunal Superior de Quebec”, dijeron los obispos.

Además, los obispos cuestionaron una encuesta de opinión en línea sobre la muerte asistida cuyos resultados ayudaron a dar forma al texto del proyecto de ley C-7.

“Las preguntas en esta encuesta se enmarcaron de una manera que presuponía un acuerdo con la eutanasia y el suicidio asistido, incluida su ampliación, sin dar a los canadienses que se oponen una voz igual”, dijeron. 

A los obispos les preocupa que, aunque menos del 1% de la población canadiense respondiera a la encuesta, “lamentablemente no solicitó datos demográficos detallados y esenciales de los participantes”, incluidas preguntas sobre la edad, el sexo o el estado de discapacidad. 

Los obispos señalaron que la naturaleza de la encuesta únicamente podría excluir a los canadienses de bajos ingresos, ancianos, discapacitados cognitivos o canadienses rurales, que pueden carecer de acceso a Internet.

“La encuesta en línea no puede representar un 'amplio espectro' de la población canadiense, como se ha afirmado. Una encuesta tan defectuosa no puede usarse de manera realista para justificar el proyecto de ley C-7”, dijeron. 

El Catecismo de la Iglesia Católica condena la eutanasia y el Papa Francisco recientemente reiteró el rechazo de la Iglesia a esta práctica. 

Los obispos ahora están pidiendo a los canadienses que “hagan oír su voz”, e “instan firmemente a los miembros del Parlamento a reconocer el don de la vida como un derecho inalienable, para que otros no se lo quiten”.

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, 27 Feb. 20 (ACI Prensa).- El 19 de febrero, el Obispo de Fort Wayne-South Bend, Indiana (Estados Unidos), Mons. Kevin C. Rhoades, afirmó que la Iglesia Católica “condena firmemente” el antisemitismo y advirtió sobre los errores teológicos y la retórica “falsa y de odio” contra los judíos en las redes sociales.

“Desafortunadamente, ha habido un aumento en los últimos años de la retórica antijudía y antisemita en nuestra sociedad”, dijo el obispo en un comunicado publicado en el periódico diocesano Today's Catholic. “Los que hablan de judíos como nuestros enemigos están equivocados”, agregó.

El Prelado indicó que los Papas se “han referido constantemente a nuestros hermanos y hermanas judíos como ‘amigos’ a quienes amamos y estimamos, no como enemigos o adversarios a quienes rechazamos”.

Mons. Rhoades advirtió sobre errores y retóricas de odio contra los judíos, especialmente entre algunos escritores actuales, que “no presentan a los judíos o al judaísmo de una manera respetuosa o teológicamente correcta”.

“En esta era de las redes sociales, las personas leen o escuchan todo tipo de opiniones expresadas sobre el judaísmo y el pueblo judío en blogs, sitios web y similares. Algunos están llenos de retórica falsa y de odio, opuesta al espíritu mismo del cristianismo. Como católicos, debemos rechazar las expresiones que conduzcan a un desprecio por los judíos”, agregó.

El Prelado resaltó que “la Iglesia Católica no ofrece refugio al prejuicio antijudío, independientemente de su contenido o expresión. Esto se aplica a las declaraciones racistas contra los judíos, al antisemitismo o a cualquier opinión religiosa que denigre a los judíos o al judaísmo”.

Mons. Rhoades indicó que las diferencias entre los cristianos y judíos en temas de fe “no implican hostilidad”.

“La única verdadera actitud cristiana hacia los judíos es una actitud de respeto, estima y amor”, continuó Mons. Rhoades. “Como miembro de la familia de Dios, estamos unidos unos a otros en su plan de salvación”.

El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que “la fe judía, a diferencia de otras religiones no cristianas, ya es una respuesta a la revelación de Dios en el Antiguo Testamento”, dijo el Obispo.

“No debemos olvidar que el judaísmo fue la religión de Jesús, María y José, los apóstoles y los primeros discípulos que expandieron las buenas noticias de Cristo al mundo”, señaló Mons. Rhoades. “Los cuatro evangelios fueron escritos sobre un judío, por judíos, y originalmente para lectores judíos. El pueblo judío, entonces, es la familia de Jesús”.

“Aunque muchos judíos no aceptaron el Evangelio o se opusieron a su difusión, Dios no los rechazó”, dijo el Obispo, quien enfatizó el rechazo del Concilio Vaticano II a la afirmación de que todos los judíos eran “asesinos de Cristo”.

“A pesar que las autoridades judías y quienes siguieron su ejemplo presionaron para conseguir la muerte de Cristo, ni todos los judíos indiscriminadamente en ese momento, ni los judíos de hoy, pueden ser acusados ​​de los crímenes cometidos durante su pasión”, señala el documento Nostra Aetate.

Mons. Rhoades señaló que el catecismo católico enseña que todas las personas son responsables de la muerte de Jesús.

“Es especialmente importante que la Iglesia y la comunidad judía continúen abordando cuestiones religiosas y éticas que ambos enfrentan en un mundo que intenta desafiar la libertad religiosa”, dijo Mons. Rhoades. “Los judíos y los cristianos pueden impactar profundamente a la sociedad cuando se unen en temas clave como la santidad de la vida humana, la reforma migratoria, la atención médica, la trata de personas y la paz mundial”.

“A pesar que como católicos profesamos nuestra fe en Cristo como el mesías, el Hijo de Dios, y el Salvador del mundo, también reconocemos el amor inquebrantable y firme de Dios por su pueblo elegido, Israel”, dijo el Obispo. “En nuestra misión de predicar a Cristo al mundo, no descartamos ni rechazamos los tesoros espirituales del pueblo judío”, añadió.

“Demos gracias a Dios por el crecimiento de la confianza y la amistad establecida entre católicos y judíos desde el Concilio Vaticano II”, concluyó.

Casos de ataques a judíos

En octubre de 2018, un hombre armado atacó el Tree of Life Congregation en Pittsburgh durante los servicios matutinos de Shabat. Gritando consignas antisemitas, el atacante mató a ocho hombres y tres mujeres. También hirió a otros seis, incluidos cuatro policías. Fue herido y entregado a la policía. Antes del ataque publicó comentarios antisemitas y criticó la ayuda judía para los inmigrantes, a quienes denigró como “invasores”.

En Poway, California, en abril de 2019, un hombre armado atacó la Jabad de la sinagoga de Poway en el último día de la Pascua. El atacante mató a una mujer e hirió a tres personas, incluido el rabino. El atacante había publicado un manifiesto antisemita antes del ataque, y también se atribuyó la responsabilidad de un incendio provocado en una mezquita de California.

En diciembre de 2019 en Jersey City, New Jersey, dos hombres dispararon y mataron a cuatro personas, incluyendo dos judíos ortodoxos, en un cementerio y supermercado kosher. Las autoridades locales dijeron que la evidencia preliminar indicaba que los sospechosos tenían opiniones que reflejaban el odio contra los judíos.

Traducido y adaptado por Harumi Suzuki. Publicado originalmente en CNA.

El 19 de febrero, el Obispo de Fort Wayne-South Bend, Indiana (Estados Unidos), Mons. Kevin C. Rhoades, afirmó que la Iglesia Católica “condena firmemente” el antisemitismo y advirtió sobre los errores teológicos y la retórica “falsa y de odio” contra los judíos en las redes sociales.

“Desafortunadamente, ha habido un aumento en los últimos años de la retórica antijudía y antisemita en nuestra sociedad”, dijo el obispo en un comunicado publicado en el periódico diocesano Today's Catholic. “Los que hablan de judíos como nuestros enemigos están equivocados”, agregó.

El Prelado indicó que los Papas se “han referido constantemente a nuestros hermanos y hermanas judíos como ‘amigos’ a quienes amamos y estimamos, no como enemigos o adversarios a quienes rechazamos”.

Mons. Rhoades advirtió sobre errores y retóricas de odio contra los judíos, especialmente entre algunos escritores actuales, que “no presentan a los judíos o al judaísmo de una manera respetuosa o teológicamente correcta”.

“En esta era de las redes sociales, las personas leen o escuchan todo tipo de opiniones expresadas sobre el judaísmo y el pueblo judío en blogs, sitios web y similares. Algunos están llenos de retórica falsa y de odio, opuesta al espíritu mismo del cristianismo. Como católicos, debemos rechazar las expresiones que conduzcan a un desprecio por los judíos”, agregó.

El Prelado resaltó que “la Iglesia Católica no ofrece refugio al prejuicio antijudío, independientemente de su contenido o expresión. Esto se aplica a las declaraciones racistas contra los judíos, al antisemitismo o a cualquier opinión religiosa que denigre a los judíos o al judaísmo”.

Mons. Rhoades indicó que las diferencias entre los cristianos y judíos en temas de fe “no implican hostilidad”.

“La única verdadera actitud cristiana hacia los judíos es una actitud de respeto, estima y amor”, continuó Mons. Rhoades. “Como miembro de la familia de Dios, estamos unidos unos a otros en su plan de salvación”.

El Catecismo de la Iglesia Católica enseña que “la fe judía, a diferencia de otras religiones no cristianas, ya es una respuesta a la revelación de Dios en el Antiguo Testamento”, dijo el Obispo.

“No debemos olvidar que el judaísmo fue la religión de Jesús, María y José, los apóstoles y los primeros discípulos que expandieron las buenas noticias de Cristo al mundo”, señaló Mons. Rhoades. “Los cuatro evangelios fueron escritos sobre un judío, por judíos, y originalmente para lectores judíos. El pueblo judío, entonces, es la familia de Jesús”.

“Aunque muchos judíos no aceptaron el Evangelio o se opusieron a su difusión, Dios no los rechazó”, dijo el Obispo, quien enfatizó el rechazo del Concilio Vaticano II a la afirmación de que todos los judíos eran “asesinos de Cristo”.

“A pesar que las autoridades judías y quienes siguieron su ejemplo presionaron para conseguir la muerte de Cristo, ni todos los judíos indiscriminadamente en ese momento, ni los judíos de hoy, pueden ser acusados ​​de los crímenes cometidos durante su pasión”, señala el documento Nostra Aetate.

Mons. Rhoades señaló que el catecismo católico enseña que todas las personas son responsables de la muerte de Jesús.

“Es especialmente importante que la Iglesia y la comunidad judía continúen abordando cuestiones religiosas y éticas que ambos enfrentan en un mundo que intenta desafiar la libertad religiosa”, dijo Mons. Rhoades. “Los judíos y los cristianos pueden impactar profundamente a la sociedad cuando se unen en temas clave como la santidad de la vida humana, la reforma migratoria, la atención médica, la trata de personas y la paz mundial”.

“A pesar que como católicos profesamos nuestra fe en Cristo como el mesías, el Hijo de Dios, y el Salvador del mundo, también reconocemos el amor inquebrantable y firme de Dios por su pueblo elegido, Israel”, dijo el Obispo. “En nuestra misión de predicar a Cristo al mundo, no descartamos ni rechazamos los tesoros espirituales del pueblo judío”, añadió.

“Demos gracias a Dios por el crecimiento de la confianza y la amistad establecida entre católicos y judíos desde el Concilio Vaticano II”, concluyó.

Casos de ataques a judíos

En octubre de 2018, un hombre armado atacó el Tree of Life Congregation en Pittsburgh durante los servicios matutinos de Shabat. Gritando consignas antisemitas, el atacante mató a ocho hombres y tres mujeres. También hirió a otros seis, incluidos cuatro policías. Fue herido y entregado a la policía. Antes del ataque publicó comentarios antisemitas y criticó la ayuda judía para los inmigrantes, a quienes denigró como “invasores”.

En Poway, California, en abril de 2019, un hombre armado atacó la Jabad de la sinagoga de Poway en el último día de la Pascua. El atacante mató a una mujer e hirió a tres personas, incluido el rabino. El atacante había publicado un manifiesto antisemita antes del ataque, y también se atribuyó la responsabilidad de un incendio provocado en una mezquita de California.

En diciembre de 2019 en Jersey City, New Jersey, dos hombres dispararon y mataron a cuatro personas, incluyendo dos judíos ortodoxos, en un cementerio y supermercado kosher. Las autoridades locales dijeron que la evidencia preliminar indicaba que los sospechosos tenían opiniones que reflejaban el odio contra los judíos.

Traducido y adaptado por Harumi Suzuki. Publicado originalmente en CNA.

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